IIRSA: entre propuesta capitalista depredadora y bendición para el desarrollo económico
Publicado em 27/02/2008 10:24
Con el título Megaproyectos e impactos socio-ambientales se adelantó el miércoles,
20 de febrero, en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) un foro sobre la
Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana
(IIRSA). Durante tres horas, representantes del gobierno, de diferentes ONG y de
la UNAL debatieron sobre los pros y los contras de esta iniciativa. Mientras unos
la elogiaron como una gran oportunidad para el desarrollo económico de América
del Sur, los otros la criticaron por sus impactos socioambientales y su carácter
capitalista-depredador. El evento se realizó con ocasión de la publicación de l libro
Selva abierta: vía Pasto-Mocoa e hidrovía del Putumayo, un estudio detallado sobre
las viabilidades ecológicas y sociales de estos dos proyectos, realizado por el
Instituto Latinoamericano de Servicios Legales Alternativos (ILSA). Alrededor de
300 personas asistieron al foro, convocado por el Centro de Información Bancaria
(BIC) de Estados Unidos, el Instituto de Estudios Ambientales (IDEA) de la UNAL
e ILSA.
Vince McElhinny, director del programa para América Latina del BIC, enfocó su
exposición en los impactos ecológicos de la IIRSA en la Amazonía. Según él, la región
se encuentra en la encrucijada. Dijo: “IIRSA, tal como está diseñada ahora, promueve
un desarrollo que llevará inevitablemente a la deforestación masiva y a la pérdida de
gran parte de la riqueza de la Amazonía.” Indicó que los factores que más incidirán
serán la extensión de plantaciones de monocultivos, el aprovechamiento de nuevas
zonas de extracción de recursos naturales y la contención de ríos para generar energía
eléctrica.
La deforestación se acelera McElhiny ilustró su crítica a IIRSA con varios ejemplos, entre
ellos, el proyecto multimodal Manta–Manaus, que busca interconectar la costa de Ecuador con la región amazónica mediante caminos, hidrovías y puertos: “El costo ecológico de este corredor, cuyo objetivo consiste en reducir el tiempo de transporte de mercancías del Atlántico al Pacifico y viceversa, es muy alto. Pasa por la reserva biológica de Limoncocha y los parques nacionales de Llanganates y Yasuní.
En este último, la empresa petrolera brasileña Petrobrás tiene bloques concesionados para la extracción de petróleo muy importantes.” Otros ejemplos fueron el complejo hidroeléctrico del río Madeira, en la zona fronteriza de Brasil y Bolivia, y la carretera interoceánica sur en el Perú, que conectará la costa peruana con la frontera de Brasil, en la selva amazónica. “A pesar de que el complejo hidroeléctrico del río Madeira se compondrá, si se hace realidad, de cuatro represas y El Auditorio Anexo de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNAL estuvo lleno hasta los topes. será el proyecto hidroenergético más grande de la Amazonía, no existen estudio s sobre sus impactos regionales”, dijo McElhiny y señaló que “solamente la promesa de este megaproyecto ha implicado, en el último año, un aumento de la deforestación en el Estado brasileño de Rondonia de 600%.”























