La actual crisis económica global tiene todas las características de un evento trascendental. Economistas de la corriente dominante – no conocidos normalmente por su lenguaje exagerado – emplean ahora abiertamente frases como “catástrofe sistémica” y “mirando hacia el abismo.” El 29 de octubre, por ejemplo, Martin Wolf, uno de los principales comentaristas financieros del Financial Times, advirtió que la crisis augura “bancarrotas masivas,” “desempleo en alza” y una “catástrofe” que amenaza “la legitimidad de la propia economía de libre mercado... el peligro sigue siendo inmenso y queda poco tiempo.”
20.11.08 | Punto y aparte. Con la primera reunión del recientemente instalado Consejo Brasileño del Mercosur Social y Participativo, autoridades del gobierno norteño y representantes de las organizaciones sociales dieron el primer paso de lo que ya nadie duda en interpretar como una nueva etapa en la interlocución entre los gobiernos y la sociedad civil mercosureña.
Hoy, nuestra Madre Tierra está enferma. Desde el principio del siglo XXI hemos vivido los años más calientes de los últimos mil años. El calentamiento global está provocando cambios bruscos en el clima: el retroceso de los glaciares y la disminución de los casquetes polares; el aumento del nivel del mar y la inundación de territorios costeros en cuyas cercanías vive el 60% de la población mundial; el incremento de los procesos de desertificación y la disminución de fuentes de agua dulce; una mayor frecuencia de desastres naturales que sufren las comunidades del planeta[1]; la extinción de especies animales y vegetales; y la propagación de enfermedades en zonas que antes estaban libres de las mismas.
Impulsará la realización, en Quito, de una reunión especial de la
“Comisión de Asuntos Económicos, Deuda Social y Desarrollo Regional”
para diseñar una estrategia latinoamericana que transparente la
deuda externa
El lunes, el Presidente electo Barack Obama presentó al mundo sus
principales designados al gabinete de seguridad nacional, y no dejó
ninguna duda de que pretende comenzar su gobierno en pie de guerra.
Quizá el menos conocido de ellos es el general retirado de la Armada
James Jones, a quien Obama designó como asesor de Seguridad Nacional. El
cargo es crucial: piensen en el poder que ejerció Henry Kissinger en la
Casa Blanca durante el gobierno de Richard Nixon. Una mirada a quién es
James Jones arroja luz a la promesa electoral de Obama de ?El Cambio en
el que creemos?.